La infancia es el mejor momento para enseñar a los niños valores como la tolerancia, la honestidad y la generosidad, en vista que el desarrollo del cerebro se encuentra en su apogeo. Invertir en el desarrollo de los niños es lo correcto, porque sienta las bases para que haya adultos valiosos en la sociedad.

 

Entre los grupos más vulnerables tenemos a los niños, es por esto que es crucial garantizar la seguridad y los derechos de los más pequeños. 

 

Por consiguiente, es importante educar a los niños, lo que no sólo debe entenderse como una obligación o un requisito previo para un determinado trabajo u opción de carrera, sino más bien como una herramienta para formar a seres humanos independientes y autónomos que tengan sus propios criterios de actuación. 

 

No debemos subestimar la importancia de la educación en la infancia, debido a que son la base para tener una sana coexistencia y entendimiento con tus seres queridos, como por ejemplo, la familia, donde debe aprender valores muy importantes.

 

Por otro lado, la posición histórico-cultural, que también establece que el niño debe buscar las relaciones esenciales en sí mismo, indica que el educador también es participe, como actor principal, en el proceso de enseñanza-aprendizaje. 

 

Esta posición constructivista, desde donde el educador se perfila como mediador del proceso de aprendizaje del niño, para que pueda encontrar las relaciones esenciales y construir su propio pensamiento. 

 

También se pretende que este proceso de aprendizaje se desarrolle en el marco de una metodología activa y participativa y que favorezca situaciones de aprendizaje con un enfoque humanista que ayude a educar y animar a los niños a tomar una iniciativa, autodisciplina e independencia. 

 

Por otro lado, tenemos la denominada “educación informal”, que carece de algún tipo de institución y/o educadores a diferencia de los métodos de enseñanza que se imparten en la actualidad, e incluye un conjunto de actividades educativas consideradas no tradicionales, que permiten diferentes tipos de aprendizaje en una variedad de espacios y situaciones.

 

En vista de la situación de fracaso a nivel educativo que algunos países presentan, este tipo de educación se considera una alternativa con los mismos fines, objetivos y propósitos que la educación institucional y, por lo tanto, sobre la base de este nuevo enfoque, la educación no formal no se concibe como un medio para proporcionar un contenido seleccionado para grupos de población específicos, sino como un tipo de educación equivalente a la que se imparte en las guarderías. 

 

Al mismo tiempo, cabe señalar que se dirige a «grupos de población específicos» y no está concebido para toda la población infantil, sino para aquellos que tienen ciertas condiciones que pueden incluso considerarse vulnerables, como los niños que viven en zonas marginales, comunidades indígenas y zonas rurales. 

 

En este sentido, se trata de un tipo de educación especial que no corresponde a la oferta habitual en el entorno institucional y que, por lo tanto, es «inferior» o «de segunda clase» en comparación con ella. Estas formas de organización caracterizan el proceso educativo en la institución infantil y van acompañadas de métodos y medios propios de esa institución.

 

La enseñanza de valores en los niños requiere una educación continua para que puedan aplicarlos en sus actividades diarias, donde entran en contacto con las personas que les rodean. La forma más adecuada para enseñar los valores es explicar lo que significan y dar ejemplos. 

 

Otra buena forma de enseñar valores a los niños es leerles cuentos y narraciones en los que se muestran claramente los valores de los protagonistas, de modo que los niños quieran adoptar un comportamiento positivo para llegar a ser como ellos.

 

Además, la educación les ofrece recursos para sobrevivir ante la inseguridad de su presente. Estos principios pueden llevar a los niños a adquirir habilidades y destrezas que les permitan analizar el mundo que les rodea, gestionar y resolver problemas y vivir con otros de forma cooperativa y participativa.